Carta abierta a Tiberio Graziani desde Rusia (y respuesta del mismo)

Señor Graziani, sabiendo que usted es un patriota italiano, un auténtico amigo de Rusia y un conocedor de su cultura, le pedimos que describa en su publicación el estado real del ambiente intelectual ruso, que presente a sus lectores a destacados autores rusos y que explique cómo los rusos se sienten acerca de algunos fenómenos pseudo-culturales, a menudo vendidos como “rusos” fuera de Rusia pero que representan de modo lamentable a su pueblo, extendiendo el odio hacia todo lo ruso, inculcando el desprecio hacia los hombres, el odio hacia Dios y la falta de respeto por los valores morales.

El equívoco del semitismo y del antisemitismo

Si para gran parte de los Sefarditas se puede suponer un origen parcialmente semítico, aunque no necesariamente hebreo , por cuanto respecta a los Judíos asquenazíes, que representan las nueve décimas partes del judaísmo mundial, las cosas resultan completamente diferentes, ya que la mayoría de aquellos que en la Edad Media profesaban el judaísmo eran Jázaros. La afirmación de esta verdad histórica tiene consecuencias devastadoras sobre el mito sionista del “retorno” judío a Palestina. De hecho, es evidente que, si la mayoría de los Judíos actuales extrae su origen de los Jázaros, la pretensión sionista es destituida de su fundamento, ya que los descendientes eslavizados de un pueblo túrcico originario de Asia central no pueden ciertamente ostentar ningún “derecho histórico” sobre una región de Oriente Próximo.

El Pacto Atlántico en la geopolítica estadounidense para la hegemonía global

En los albores del nuevo sistema multipolar, sin embargo, el dispositivo estadounidense parece que está ya obsoleto: una malla de una red (por otra parte, cada vez más deshilachada) que no logra “contener” eficazmente la fuerza de las Naciones asiáticas emergentes y su derecho, durante mucho tiempo conculcado, de determinar su propio destino. Con la presencia, en la política mundial, de naciones cada vez más determinadas y de dimensiones continentales como Rusia, China, India y Brasil, los intereses nacionales específicos de los pueblos europeos muestran, una vez más, su falta de influencia en el plano geopolítico y, sobre todo, la innatural posición de Europa en el campo occidentalista. La conciencia de la propia falta de influencia geopolítica llevará a los Europeos, tarde o temprano, a comprender que la participación en la Alianza atlántica es un vínculo que podría alejarlos de sus propios intereses mediterráneos y asiáticos.

EL PAPEL EDUCATIVO EN LA EPOCA DE INTERNET Y DEL MERCADO GLOBAL

Un aspecto importante de la globalización, indudablemente, es que ha sido favorecida y acompañada de un amplio y vigoroso desarrollo tecnológico, vinculado especialmente a...

La autonomía de la India y el contexto multipolar

India, a raíz de la considerable heterogeneidad climática y geomorfológica, de la abigarrada variedad étinica, de de la amplia variedad de culturas y religiones y de la falta de homogeneidad socioeconómica que la caracterizan, parece haber alcanzado con suceso una regla que hizo que los grandes imperios lograran ser grandes: es decir, aquella del mantenimento de la unidad en la diversidad. Los esfuerzos que en la actualidad India lleva adelante para el mantenimiento de su propia autonomía y su propia unidad, además del desarrollo económico industrial, serán en el medio y largo plazo, recompensados sólo si Nueva Delhi basará sus propios intereses geopolíticos en el ámbito de una perspectiva eurasiática y multipolar; esta perspectiva, de hecho, resolvería su elección entre ser una simple potencia regional con aspiraciones internacionales, o bien una potencia mundial con intereses regionales.

Entrevista a Claudio Mutti

En el marco de un proyecto geopolítico, la unidad eurasiática puede ser pensada como una alianza continental de los grandes espacios políticos en los que el continente se articula: el espacio ruso, el extremo-oriental, el indio, el islámico, el europeo. Algunos de estos grandes espacios ya están ahora reunidos en torno a un sujeto político soberano (es el caso de Rusia y de la Comunidad de Estados Independientes), mientras otros (el haz islámico, Europa) están todavía privados, completamente o en parte, de unidad y de soberanía política y militar.

Breve nota sobre el Ártico

La historia geopolítica de la región Ártica puede ser subdividida, en una primera aproximación, al menos en tres ciclos. Un primer gran ciclo, que podríamos denominar el ciclo de las grandes exploraciones y de la primera maritimización ártica, puede situarse entre 1553, es decir, cuando el navegador Hugh Willoughby partió en busca del paso del Nordeste, y la segunda mitad de los años veinte del siglo XIX. Con el ingreso del recién llegado en el club de las naciones circumpolares comienzan a germinar las fricciones que marcarán la posterior historia geopolítica de la región Ártica. Es este el ciclo de la soberanía o de las reivindicaciones territoriales, que empiezan precisamente en 1826 con una delimitación de las fronteras que termina en 1991, con la disolución de la URSS. El tercer ciclo, que podríamos definir de la identidad regional ártica o del multilateralismo y que podemos situar entre 1990 y los primeros años del siglo actual, está marcado por el escaso compromiso de Moscú –geopolíticamente replegado sobre sí mismo tras el colapso del edificio soviético –en el sostenimiento de sus intereses regionales, por las renovadas tensiones entre Canadá y los Estados Unidos, por una tímida presencia de la Unión Europea, que enuncia la llamada política de la Dimensión Nórdica, y, en particular, por algunas iniciativas internacionales o multilaterales.

Rusia en el siglo XXI

Rusia está de regreso y su veloz reafirmación en el tablero mundial se debe a las iniciativas puestas en juego por Vladimir Putin y hoy por el presidente Medvédev. En el frente interno, reconducir bajo el control del Estado las industrias estratégicas del país, erradicar la criminalidad organizada, contener con firmeza el secesionismo en el Cáucaso e infundir confianza a la población. En el frente externo alianzas que ayudan a pequeños países a resistir con éxito a la hegemonía imperial. Presentamos el análisis del politólogo italiano Tiberio Graziani.

La creación del enemigo islámico en el marco de la geopolítica mundial de poder...

La reciente controversia sobre la peligrosidad del Islam para Europa occidental, promovida por las opiniones de Alexander del Valle y de Guillaume Faye, que Tahir de la Nive rechaza en “Les Croisés de l`Oncle Sam” mediante una ajustada vis polémica, abarca más niveles que es preciso distinguir entre sí y retomarlos en su justa perspectiva: la de las actuales relaciones geopolíticas entre nuestro continente y los Estados Unidos de América.

Multipolarismo y nuevos escenarios geopolíticos: el encuentro con Tiberio Graziani

En este comienzo del siglo veintiuno asistimos a la ruptura de las relaciones de fuerza entre las naciones, así como fueron concebidas...
error: Tutti i diritti sono riservati.
0
    0
    Il tuo carrello
    Il tuo carrello è vuotoRitorna al negozio